Día 9: “Elegí un titular del diario y escribí un texto mientras desayunas el fin de semana”

La propuesta de hoy, se publicó durante un fin de semana y fue pensada para hacerse, también, un fin de semana. Se trataba de ese momento del sábado o domingo veraniego de Agosto, en el que nos levantamos tarde y leemos el diario mientras tomamos un desayuno que puede confundirse con el almuerzo. La idea era elegir el primer titular que encontremos y escribir un texto. 

Para empezar me costaba imaginar toda esa situación por varios motivos:

1.Todavía me cuesta asociar el verano con Agosto, aunque en el aquí y ahora, es Agosto y es verano, la mayor parte de mi vida Agosto fue un mes de invierno. 

2.Tampoco me suelo levantar tarde, ni siquiera el fin de semana, ni siquiera cuando trabajaba de lunes a viernes y el concepto de sábado y domingo como fin de semana tenía más sentido. Soy una persona matutina por naturaleza.

3.Tampoco suelo leer el diario mientras desayuno (de hecho casi no lo leo…aunque debería hacerlo más).

Pero como esto es un auto-taller, adaptable a los distintos ritmos de cada participante, yo, con un poco de delay, la estoy haciendo hoy, que es viernes. Y como es un auto-taller, también me voy a dar la auto-libertad de llevar esta consigna hacia otro lado, donde creo que le puedo sacar más provecho (después de todo, no me considero capaz de escribir ficción a partir de un título del diario…)

Dicho esto, de lo que quería escribir era de ese concepto de fin de semana o como eso se volvió tan relativo en nuestras vidas desde que hicimos del viaje nuestro estilo de vida. Desde hace casi ocho meses, según cómo lo queramos ver, según el clima, el ánimo, las cosas que haya que hacer, el lugar donde estemos, etc, se podría pensar que vivimos en un eterno fin de semana o, todo lo contrario, en una semana sin fin. Ese ciclo infinito de cinco días + dos días que era la normalidad en otro momento ahora parece tan lejano como imposible de recordar. Ya no hay jefes o idas a la oficina que marquen las paradas de esa rueda de hámster tan definidamente, sino que ahora las tenemos que marcar nosotros. 

Esto tiene, como todo, cosas buenas y cosas malas y la libertad también trae consigo una gran responsabilidad. Tenemos, la mayoría de las veces, la posibilidad de organizar nuestro tiempo y elegir cuándo tendremos un “fin de semana”, cosa que quizás sucede un martes, un jueves o día “x” de la semana que ni siquiera sabemos cuál es. Del mismo modo muchos sábados y domingos trabajamos todo el día y algo que también hubiera sido impensable en otro momento, como eso, ahora resulta de lo más normal, porque estamos haciendo lo que nos gusta y somos libres de decidirlo. 

Así que hoy celebro eso, que esta consigna me hay encontrado cosechando uvas de la parra que vemos cuando nos despertamos en este Agosto caluroso, que nada tiene que ver con otros Agostos que recuerdo; en un viernes, que podría parecerse a un domingo; en un momento de la vida, que se parece a la libertad… 


Y si se perdieron el texto anterior, del día 8, no desesperen (?), pueden leerlo clickeando en la imagen de abajo


Este ejercicio pertenece al desafío de escritura creativa #unmesdeescritura propuesto por @medelelena

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